24 diciembre, 2013

El origen




De los miedos nacen los corajes;
y de las dudas, las certezas.

Los sueños anuncian otra realidad posible.
y los delirios, otra razón.
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Eduardo Galeano



Tellería llevaba varios días buscando una foto para estas fiestas, sin encontrarla. Revisaba una pila, pasando una tras otra. Suspira algo desalentado o sofocado por el calor de un departamento porteño a finales de diciembre.

Vellmount intuye el desasosiego de Carlos:

- No te preocupes, Carlitos, al igual que los autores y los libros, las fotos y los textos nos encuentran en el momento justo.

Se acomoda en el sillón, y agrega:

- Ni antes ni después, en el momento justo.

- Me olvido una y otra vez, Hernán - respondió haciendo un gesto que intentaba ser una afirmación.

Aquel día Caminó por Medrano soportando el sol del mediodía y antes de Corrientes se topa con una librería. Mira a través del cristal. Lo que ve lo intriga, por lo que se decide a entrar. 

Es recibido cordialmente:

- Hola, mi nombre es Andrea, puedo ayudarte en algo?

Todavía tímido, busca una excusa:

- Vuelo nocturno, de Exupery… lo tenés? 

- Mmmmm, me parece que no… espera que miro.

Tellería comenzaba a recorrer el lugar con la mirada, descubre un mundo diminuto e insospechado pero colmado de belleza y nostalgia.

- Solo tengo Correo Sur

- Puedo mirar un poco - Preguntó Tellería

- Por supuesto

Recorrió con calma cada rincón, cada detalle. Pidió permiso para hacer unas fotos. 

Un movimiento sutil, a un costado atrae mi atención. Vuelve la mirada y se sobresalta al vislumbrar una figura humana, algo distorsionada, como una proyección. Se parece a un niño. Sus ojos se abren de par en par, es Fabricio, el coleccionista de insectos, arrodillado entre libros y juguetes de madera.

Conmovido por el encuentro, se acerca con la prudencia y la ternura de quien tiene ante sí una naturaleza fugaz y frágil. Apenas un paso y ya no puede verlo. Sonríe a la nada, con una ternura cómplice y amiga.

Reflexiona un momento y continúa recorriendo el lugar. Libros nuevos, usados y juguetes artesanales se mezclan y se suceden. 

Tellería es abordado por una honda y dulce nostalgia. Sigue girando y haciendo fotos. De pronto se detiene, como hipnotizado, ante una biblioteca. Sus estantes están repletos de juguetes, aquí no hay libros. Observa un pequeño tapial con una frase que no era de bienvenida, sino una invitación, tal vez un bello desafío:

"Todo lo que puedas imaginar es real" 

Sonríe. Intuye una foto.

- Ese es el primer muñeco que hice, es el Dr. de corazones - dice una voz desde atrás

y señalando, agrega: 

- Lleva un corazón en la bolsita - sonríe

Sintió una honda inspiración. Recuerda la foto que había intuído.

Como lo había sospechado: esa frase en aquel lugar no era casual. Era el soporte fundamental que sostenía toda una filosofía de vida. Aquella frase y aquel muñeco eran el centro, el origen mismo del sueño de una hija y un padre al que supieron ir dando forma, que sigue creciendo y que hoy se llama El globo rojo. 

Saludó y salió inspirado, eran las vísperas de navidad. 

Caminó a paso rápido. 

Se detuvo de golpe, como espantado: había olvidado hacer la foto. 

Extrañado y sin entender por qué sacó la reflex de la mochila. La encuentra prendida. Le resulta extraño. 

Hay una foto demás en la serie, es la que aquí les traigo.


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Este texto pertenece al libro “Milagros de navidad”, de Hernán Vellmount. Como bien sabemos, Hernán era más bien escéptico y desconfiado. Pero lo cierto es que en el fondo seguía siendo un niño que deseaba creer. Creer en qué?, se preguntará el lector. Creer en lo que sea, pero creer. En los textos que dan forma a este libro, Vellmount, recopila lo que el mismo consideraba pequeños y módicos milagros de los que nutría su alma y su fe. Fe en qué, se preguntará nuevamente el lector. Fe en el hombre. Los manuscritos fueron traducidos y ordenados por quien les escribe. 
Con este texto cierro el 2013, mis amigos. Creo que la frase central es una forma hermosa de acompañar el espíritu de estas fiestas y el comienzo del nuevo año:

Todo lo que puedas imaginar es real

Esa es mi propuesta, los invito a que sigan convirtiendo sus sueños en una realidad tangible...

Roberto Lambertucci