28 noviembre, 2013

N° 95

tu tiempo 
es hoy
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Luis Alberto Spinetta

17 noviembre, 2013

claroscuro

Enraizada en el limbo mismo en el que se funde
la luz y su tiniebla, 
dicen que ahí se esconde la caricia.
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Adolfo Lescano

15 noviembre, 2013

efemérides 14112005: lo fiable de ojos y las manos

lo fiable de ojos y las manos

Ya madura la noche, se escucha Sur en la voz de Rivero junto a la orquesta de Troilo. El aire fresco y la oscuridad de la noche, enmarcadas en el anonimato más recóndito de un hogar porteño daban una entonación filosófica a la más trivial de las charlas. Es innegable cierta influencia sobre las percepciones y sensaciones.
Hablaban sobre temas diversos, aunque recurrentes: uno no hace más que repetirse, una y otra vez sus obsesiones vuelven y vuelven.
Miraban algunas fotos de Tellería.
Luciano, se había detenido en un álbum que agrupaba la colección que Carlos, sin mucho esmero, había titulado Manos.
Iban pasando las fotos, una a una.

Los efectos del alcohol son patentes en la frágil naturaleza de un Fabricio, que se tambalea como una hoja.

- Vellmount, escúcheme bien - Dice fortunato - no solo se puede sospechar una vida a través de las manos... si uno es metódico y minucioso puede intuir toda un alma.

Fabricio cabecea y finalmente se queda dormido.

- Si se me permite agregar algo - Interrumpió Brodsky, dirigiéndose a Vellmount - … si usted quiere conocer a los hombres debe esforzarse en sobreponerse a esa cáscara de hipocresía y apariencias con la que nos cubrimos y que conocemos como contrato social…

Se acerca Tellería que ha preparado cantidades industriales de café.
Se escucha la “última curda”.

Continua, Theodore:

- Como destaca Luciano, Usted debe esforzarse y sospechar el alma. Debe escapar al encanto de las palabras y los actos, que a veces son como un canto de sirena que lo distraen a uno del verdadero ser. Las palabras y los actos son falibles y pasibles de ser falseados sin mayor dificultad. Ellos mienten y sirven a una máscara obsecuente bajo la que el hombre se esconde, temeroso o vil: ni en la soledad de su cuarto es el hombre es quien dice ser pues pesa, muchas veces, la mirada inquisitiva de un Dios ominipresente y absurdo que adquiere las formas más diversas. Sin embargo los ojos y las manos tienen vedada la mentira, y el alma se filtra en cada mirada, en cada golpeteo de unos dedos contra la mesa.

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Dr. Roberto Lambertucci

14 noviembre, 2013

asumir el protagonismo...


Más allá de ser una declaración de amor, 
pretende ser también 
una declaración de principios, 
sólo asumiendo el protagonismo que nos corresponde
podremos cambiar las cosas
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Ismael Serrano
(Noviembre 2013 - Gran Rex)


En la introducción de la canción que da nombre al disco y a la gira, en el Cierre de gira de Todo comienza y acaba en tí, en el tetro Gran Rex el 13 de noviembre de 2'13 , haciendo referencia a la liberación de la activista de Greenpeace Argentina que, acusada de espionaje, fue presa por los servicios de inteligencia rusa.

07 noviembre, 2013

El emisario

El emisario

Un hombre se tambalea. Intenta dar un paso y sostenerse, apoyándose sobre una mesa. Se derrumba casi sin ruido. Con movimientos torpes, se da vuelta y como puede reposa la espalda sobre una pared mugrienta, gritó casi sin fuerzas:

- Cuando despertemos de este ensueño absurdo, que nubla nuestros ojos, y seamos capaces de comprender lo que está sucediendo, su macabro plan… será demasiado tarde…

Se hizo un silencio y luego el bar estalló en risas.
Se acercó un parroquiano, y esforzándose para ver entre las sombras, dice con voz burlona:

- Tome otro vaso, mi amigo… y cuéntenos de qué plan está hablando - Rié y mira a su alrededor buscando apoyo.
- Se cree gracioso, verdad?

El hombre desespera, se retuerce, suda: está enfermo. El parroquiano lo observa y percibe el horror en sus ojos vidriosos. Un escalofrío recorre su espalda. Ya no sonríe. Su piel está llagada, y cubierta de pústulas. Respira con dificultad, emitiendo un chirrido que primero es apenas molesto pero después se convierte en un tormento. Sus labios están quebrados, con costras oscuras. Su camisa empapada y rota, está salpicada con sangre. Su piel es pálida, casi amarilla, y está cubierta de un sudor que apesta infiernos.

- Está bien, amigo? - Pregunta asustado
- Las palomas y los reflejos en los espejos…

El parroquiano quiere acercarse.

- No sea imbécil, aléjese de mi…

Tose violentamente, se tapa la boca con las manos. Luego las pone a la altura de sus ojos, las mira: el horror y la desesperación se dibujan en su rostro. Está sangrando.
Al percibirlo, el parroquiano vuelve a estremecerse, ya no le resulta gracioso:

- Un médico por aquí… éste hombre está enfermo.

Llaman al SAME.

- Qué clase de imbécil es usted - tose - no estoy enfermo, estoy maldito…váyanse mientras haya tiempo, aléjense de mi.
- Qué dice, hombre? - camina hacia él
- Aléjese, hombre… no sea necio, esto es muy contagioso.

Ya a su lado, pone su mano en el hombro como dándole aliento.
El hombre se desgarra en llanto:

- Dios, no basta con padecer esta maldición… ahora tendré que cargar también con su muerte.
- Me está asustando, señor…
- Debe estarlo...
- Déjese de tonterías y dígame qué le pasa.

Se quiebra un cristal. Los fragmentos caen y rebotan sobre el piso mientras el tiempo parece congelarse.
El alma del hombre parece desgarrarse.



- Ya están aquí, es inútil… me han encontrado.
- Quienes? Qué está diciendo, hombre? - Abre los ojos, algo se mueve a sus espaldas.

Se corta la luz. Se escucha una brisa, luego todo es silencio. No hay risas, ni voces.








- Central? Otra falsa alarma… no encontramos a nadie en el lugar, volvemos a base. Cambio y fuera.

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El texto pertenece a un delirio de Hernán Vellmount titulado la conspiración de las palomas y los reflejos. El horror y lo bizarro se toman la mano, página tras página, y poco a poco el lector va sumergiéndose en una de las obsesiones que más atormentaban a Vellmount.

03 noviembre, 2013

Metal fundido

Metal fundido
Es sabido que Vellmount tenía sueños recurrentes. En uno de ellos se soñaba sentado al borde un río, con los ojos cerrados, una brisa fresca acariciaba su rostro y el sonido del agua, escurriéndose entre las piedras, es como una música dulce. Se escuchan algunos pájaros nocturnos, lejanos y anónimos. El sol se pone tras las montañas y una luz cálida, como una sonrisa, se refleja sobre la superficie de un río que parece metal fundido. Vellmount, se pone de pie y camina de regreso a una casita apenas iluminada. Algo le roza la pierna, es un border collie. Lo mira con monumental ternura y lo acaricia un largo tiempo. Cruje una puerta de madera, del interior salen dos perros: un boyero de Berna y un labrador marrón. Una silueta se dibuja en el umbral. Camina de regreso, mientras los perros corren a su alrededor haciéndole fiesta. Siente por primera vez una serena alegría que lo invade por completo, comienza a distinguir la paz en su mirada calma. Una revelación está por tener lugar, su cuerpo convulsiona febril, sus fibras se tensan, algunas lágrimas se precipitan sobre sus mejillas dormidas. Está a dos pasos, ya la luz delinea su rostro, escucha algunas palabras que no comprende pero que lo hacen sonreír, vislumbra unas facciones familiares... da un...




Entonces despierta en la soledad de su habitación. 



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Dr. Roberto Lambertucci
CABA