17 octubre, 2010

apenas estoy llegando

apenas estoy llegando
Ciertamente soy un animal nocturno.
No puedo evadir el llamado de sol poniéndose.
El atardecer cambia mi patrón de pensamiento y sensaciones.
Inicio mi metamorfosis desde el ser estrictamente racional y exacto a un ser impredecible, colmado de contradicciones e incertidumbres.
La noche ejerce sobre una acción rejuvenecedora.
Mis emociones y sentimientos latentes durante el día, intensos como pocos, despiertan al primer declinar de la luz.
Un remolino comienza a soplar, entrelazándose armónicamente con mi ser racional.
Estrictamente podría decirse que solo soy hombre por las noches.
Durante el día ensayo un intento siempre frustro de semidios que apenas supera una ficción que ni siquiera intento creer.
El ocaso ya ha iniciado su delicada despedida del día.
La gente comienza a retirarse a la tranquilidad de sus hogares, donde han de tomar mate, merendar, charlar, leer o tal vez mirar la televisión.
Yo, apenas estoy llegando.




Texto atribuído a Hernán Vellmount, forma parte de las crónicas de viajes del Dr. Roberto Lambertucci. Extenso capítulo que forma parte del arte del a invisibilidad.