19 marzo, 2010

me costaste el corazón, el alma y dos hipotecas...






"Su recuerdo me desangra" dicen quienes pretenden jactarse de la tragedia de sus desamores. Sin embargo lo verdaderamente trágico es la perfecta salud y la afilada razón en la uno se sumerge cuando ella ya no está. Si me desangrara, tarde o temprano el recuerdo se extinguiría con el último latido de mi corazón agonizante, se esfumaría como una sombra que no fue con mi último suspiro, que será inevitablemente por ella y para ella... pero ironicamente estoy más sano que nunca, más lleno de vida y sin embargo no puedo tenerla. 


...

Olvidé la silueta tímida de tu desnudez en flor mientras me perdía besando tus manos, tus ojos y tus labios" -

Fragmento de "me costaste el corazón, el alma y dos hipotecas, pero aún así te hecho de menos" de Adolfo Lescano, según dicen dedicada a Julieta Perez Mendizabal.

09 marzo, 2010

contradicciones y presentación de Elisabeth Arcamone




Contradicciones y presentación

La voz de una mujer se elevo en el ambiente turbio de ruidos y humo. Tenían el tono tierno de la voz de un niño, de un niño confundido, por momentos asustado: 


- Hernán, a veces las celebro, a veces me perturban profundamente- Dijo Elisabeth Arcamone, mirando la oscura silueta de Hernán, que apenas era un contorno endeble y frágil de luz. 




No podía ver sus ojos, pero Elisabeth supo que la mirada del pensador se posaba sobre ella, como una caricia, como un consuelo, casi como un hombro que, conocedor de nuestros tormentos se brinda solícito y amigo. 
La mujer sintió el viento de su mirada. Siempre se rumoreó que cuando Vellmount miraba, algo así como una onda de choque impactaba contra el observado, lo invadía, lo conmovía y la compleja profundidad del pensador se hacía patente como nunca. Muchos se negaban a mirarlo a los ojos pues sabían que eran un gélido espejo de verdad, a veces insoportable. 
Vellmount permaneció en silencio. 
Ella agregó con verdadero pesar: 

- A veces me confunden tanto que siento, casi con horror, que pierdo mi identidad. 




Vellmount se puso de pie y en un movimiento ágil se sentó frente a Elisabeth. 



Ella pudo ver ese espejo nuevamente, pudo verse en sus ojos. 

- Bendita seas mujer – dijo Hernán con una sonrisa que apenas se esbozaba y se perdía en la escéptica expresión que solía llenar su rostro. 

- La confusión es, quizás, una de las maravillosas consecuencias de la claridad de pensamiento. – Agregó. 

Ante la sorpresa de la mujer que se había dispuesto a escuchar, se puso de pie, dio media vuelta y se encaminó hacia la puerta del Bar. 

- Ya volveremos sobre el tema – Dijo con un guiño de ojos, mientras caminaba. 




Ella, tan desconcertada como taciturna, lo vio partir. Con cada paso vio como su imagen se iba fundiendo con la oscuridad de aquel antro. Siguió sus pasos hasta que lo perdió de vista. .

08 marzo, 2010

dichosos los hombres...

Quiso volar...

Los hombres debemos ser los verdaderamente felices en éste día.
Feliz día, hombres! Grito con toda la fuerza de mi voz tajante.
Feliz día hombres, celebremos su luminosa existencia...
Sin la cual el gris dominaría nuestros días
y una abulia nos consumiría en el tedio de la aplanada rutina.
Exaltemos, hombres, el "ella" por que por ella, bueno, por ella existimos.
Por el ella somos.
Dediquémonos, pues, éste día, lo merecemos.
Después de todo cada día... cada día es su día...
Entonces: Feliz día de la mujer, Hombres.


Hernán Vellmount


*Cuando Vellmount dice ella hace referencia al género femenino.

07 marzo, 2010

sanar el alma

sanar el alma...
El agua es pureza, es frescura, calma la sed. 
Las manos, junto con los ojos, me representan el alma. 
Metafóricamente, por lo tanto, esta foto me representa esa eterna y necesaria, ineludible, búsqueda de aquello que purifique, refresque, calme nuestra sed y, finalmente, 
sane nuestra alma de todos sus dolores y pesares.

Diego A. Marino

05 marzo, 2010

Vertigo

Aquel que quiere permanentemente «llegar más alto» tiene que contar con que algún día le invadirá el vértigo.
¿Qué es el vértigo? ¿El miedo a la caída? ¿Pero por qué también nos da vértigo en un mirador provisto de una valla segura? El vértigo es algo diferente del miedo a la caída. El vértigo significa que la profundidad que se abre ante nosotros nos atrae, nos seduce, despierta en nosotros el deseo de caer, del cual nos defendemos espantados.

Fragmento de la Insoportable levedad del Ser, Milan Kundera.

04 marzo, 2010

la insuficiencia de las buenas intenciones...



Nadie duda que las peores cosas están hechas con las mejores intenciones.
La endeble y corrupta naturaleza humana es capaz de convertir una noble idea que podría satisfacer las necesidades de todos los hombres por todos los tiempos venideros en un arma de destrucción masiva que podría acabar con todo el género humano en un abrir y cerrar de ojos...

Las buenas intenciones no son suficientes...

Una defensa mediocre, con errores ostensibles y evidentes es la peor y más nefasta de las condenas...


Supongamos que por solidaridad y sentimiento de justicia quisiera librar a un inocente de su acusación injusta con argumentos reales que demuestran lo inapropiado y vil de la acusación, aunque poco convincentes y desordenados... lo más probable es que lo termine condenando.

Las buenas intenciones no alcanzan para defender una postura, una idea o una persona y si además los argumentos son malos, con errores ciertos y evidentes, de dudosa credibilidad, terminan ejerciendo el efecto contrario: generando duda, la incertidumbre, desconfianza y finalmente la condena eterna. 
Por lo cual a veces no hablar, no publicar o no hacer son un acto de inteligencia y prudencia. 

La experiencia diaria nos grita que no somos ni inteligentes ni prudentes...


Hernán Vellmount

03 marzo, 2010







Siempre al escuchar "es caprichoso el azar" de Serrat, Vellmount decía suspirando: El azar no es él, sino ella. Si Dios y el azar existen sin duda que ambos son mujer, incluso me animaría a decir ambos son la misma mujer cuyos caprichos inconsecuentes y contrarios no hacen más que chocar entre ellos y consigo misma... Siendo el ser humano la víctima de esas contradicciones. 

Hernán Vellmount

02 marzo, 2010

deductivismo polar

Antes esperaba milagros y solo obtuve decepciones. Luego solo esperaba decepciones y me llené de milagros.
Hernán Vellmount

01 marzo, 2010

boletos

En general, puede afirmarse que todos los boletos influyen del algún modo en nuestra vida.

Alejandro Dolina 
En Los Narradores de Historias (Historia de los boletos embrujados), 
de las Crónicas del Ángel Gris