27 octubre, 2007

Cotidiana en un micro

Todos duermen y el silencio dinámico es interrumpido por las respiraciones irregulares y cíclicas.
Tal vez desperté por un golpe.
Mis sentidos, todavía embriagados de la pócima del sueño como muerte, vislumbran la claridad dominante que no alcanzo a comprender.
La luna, alquimista, chorrea y salpica su esencia de ensueño sobre cada cosa convirtiendo en plata árboles y lagunas.
Cual disco de metal fundido y definido se dibuja perfecta y redonda, sus arlequines resplandecientes y curiosos se aventuran por cada ventanilla y resquicio del micro, poniendo con delicado y teatral ademán delicadeza una máscara, metálica y preciosa, en cada rostro y cubriendo las imperfecciones de las construcciones humanas con un velo claro de aleación hermosa.
Su resplandor ilumina asimétricamente mi mano y mi brazo, dejando una porción bajo el dominio de las sombras y tiñendo el resto de metal y espejo.
Empiezo a jugar con ella. Separo mis dedos, vuelvo a juntarlos. El resplandor se deslisa entre mis dedos haciendo apenas cosquilla, con la suavidad y la música con la que rueda una gota de rocío sobre una hoja anónima y desconocida.
Todo me parece enormemente bello y lleno de poesía… intento no desesperar por el abrumador volumen de versos que intuyo pero que no podré escribir.
Cierro los ojos e intento dormir un rato más.

Sutil movimiento

La misma mano que toma una delicada pluma puede, con un movimiento pequeño y sutil de la muñeca y los dedos, sostener una ferrea espada.
Pero no estoy tan seguro de que el hombre que sostiene en su mano una pluma crea necesario dejarla y tomar la espada...
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Subtle movement: (title)

The hand that takes a delicate pen can, with a small and subtle movement of the wrist and fingers, sustain an iron sword.
But I am not so sure that the man who holds in her hand a pen
let it deems necessary and take the sword ...

Cotidianas

“en este entorno de confesión… aprovecho y te digo que por momentos me estoy sintiendo bien”…
Una habitación tan cotidiana y a la vez tan única como tantas otras, casi naufragando en el océano del anonimato más absoluto. Un entorno algo gris, algo radiante y pintado de confesiones, con el brillo blanco de la ventana contrastando con la joven y desdibujando sus rasgos primaverales, con el metálico ruido de la televisión absurda rompiendo el suave velo de silencio.
-Ya que estamos en este ambiente de confesiones- dijo la joven sonrojada y algo incómoda- tengo algo que confesar…
El no tan joven, sintió un escozor casi eléctrico que lo recorrió en un abrir y cerrar de ojos, y la incertidumbre y la ansiedad, aunque solo duraron menos de un segundo, mordieron cada centímetro de su alma de cielo.
-Te escucho- dijo él, con algunas dudas y con algunos miedos. Sintió como sus manos se humedecían y enfriaban de nervio.
Ella con la mirada algo baja y tímida, se animó.
-Sabes… por momentos me siento bien- dijo la joven e inmediatamente el silencio inundó sus labios de porcelana y sus ojos, enchapados en sol y celeste, buscaron esquivos detalles en el suelo duro.
El esbozó un atisbo de sonrisa como amanecer claro: había comprendido la magnitud radical y el milagro níveo del asunto aquel.

26 octubre, 2007

Viejas Cortezas...

[...] —¡Ah, estás ahí!

Me cogió de la mano y todavía se atormentó:
—Has hecho mal. Tendrás pena. Parecerá que estoy muerto, pero no es verdad.
Yo me callaba.
—¿Comprendes? Es demasiado lejos y no puedo llevar este cuerpo que pesa demasiado.
Seguí callado.
Será como una corteza vieja que se abandona. No son nada tristes las viejas cortezas...
Yo me callaba. El principito perdió un poco de ánimo. Pero hizo un esfuerzo y dijo:
—Será agradable ¿sabes? Yo miraré también las estrellas. Todas serán pozos con roldana herrumbrosa. Todas las estrellas me darán de beber.
Yo me callaba.
—¡Será tan divertido! Tú tendrás quinientos millones de cascabeles y yo quinientos millones de fuentes...
El principito se calló también; estaba llorando.
—Es allí; déjame ir solo.
Se sentó porque tenía miedo. Dijo aún:
—¿Sabes?... mi flor... soy responsable... ¡y ella es tan débil y tan inocente! Sólo tiene cuatro espinas para defenderse contra todo el mundo...
Me senté, ya no podía mantenerme en pie.
—Ahí está... eso es todo...
Vaciló todavía un instante, luego se levantó y dio un paso. Yo no pude moverme.
Un relámpago amarillo centelleó en su tobillo. Quedó un instante inmóvil, sin exhalar un grito.
Luego cayó lentamente como cae un árbol, sin hacer el menor ruido a causa de la arena.
[...]
Fragmento: Capítulo 26, El Princitito - Antoine de Saint-Exupery

25 octubre, 2007

Ya ves, todo sigue...

Manos que piensan...

(Las manos son un simbolismo de trabajo y dedicación; son, junto con el lenguaje, uno de los factores que mayor contribución aportó al progreso humano; evolutivamente, incluso, el cerebro se llena abruptamente de pliegues por unas manos y unas palabras: y si algo te caracteriza, amigo, es el esfuerzo diario intentando destruir los estándares sociales y construir, con tus pequeñas y pálidas manos, un mundo mejor y más sano...)

A Ernesto Sábato siempre le horrorizó la indolencia, casi ártica, de la naturaleza ante los grandes eventos humanos y esta fue tema de relato en algunos de sus libros.


Es así que una pasión se desangra y las hormigas siguen acarreando pedacitos de hoja y trabajando como si nada pasara.
Es así que alguien saca una foto maravillosa, una obra de arte, y las nubes siguen su tránsito inflexible.
Es así que un niño intenta robar para comprar un poco de polvo blanco de vacía vida y el firmamento no se desgarra, no sangra ni llora.
Es así que alguien comienza a desequilibrar sus complejos cimentados de sociedad, como cárceles o cadalsos, comienza a descubrirse y a emocionarse al ver que vale, y se alza, amenazante, una nube en el horizonte lejano y turbio sin percatarse y los perritos siguen durmiendo, indiferentes, bajo la ardiente caricia del sol como mujer.
Es así que hoy es tú cumpleaños, amigo, y las oscuras y chillonas golondrinas siguen llegando y recordándome esa natural y encarrilada inercia.


Ya ves, hoy es tú cumpleaños... y también los dos seguimos y seguiremos.
Gracias por no detenerte ante la adversidad, que es mucha; gracias por convertir la "hoja en blanco" en una obra que conmueve e inspira; gracias por detenerte a "borrar cada renglón de tú impreso libreto", gracias por el arte, la historia, la filosofía, la religión, las teorías de grupos, las megaconstrucciones, los mercados bursátiles, la ciencia y la técnica y, finalmente, gracias por la cotidianidad de unos mates, algo amargos, en una plaza de La Plata. Saludos. 

24 octubre, 2007

Velo de cotidiano

Personalmente no creo que los duendes escondan sus increibles tesoros en vasijas de barro al final de un predecible arco iris... estarían demasiado expuestos a los seres humanos...
Es una metáfora demasiado elocuente y de colorida soberbia, cualquiera se siente atraido a buscar, hasta el cansancio, en cada extremo, algo difuso, de cada arco iris que se le presenta.

En lugar de eso, estoy seguro, que estos pequeños e ingeniosos seres disfrazan con harapos y retazos, recortados del paño de su propia y minúscula esencia, sus valores de sublime belleza...
Y por supuesto, de esta forma, sus tesoros están protegidos bajo este velo transparente de cotidiano.

Dibujo Nº 1

[...]
Tuve, pues, que elegir otro oficio y aprendí a pilotear aviones. He volado un poco por todo el mundo y la geografía, en efecto, me ha servido de mucho; al primer vistazo podía distinguir perfectamente la China de Arizona. Esto es muy útil, sobre todo si se pierde uno durante la noche.

A lo largo de mi vida he tenido multitud de contactos con multitud de gente seria. Viví mucho con personas mayores y las he conocido muy de cerca; pero esto no ha mejorado demasiado mi opinión sobre ellas.


Cuando me he encontrado con alguien que me parecía un poco lúcido, lo he sometido a la experiencia de mi dibujo número 1 que he conservado siempre. Quería saber si verdaderamente era un ser comprensivo. E invariablemente me contestaban siempre: "Es un sombrero". Me abstenía de hablarles de la serpiente boa, de la selva virgen y de las estrellas. Poniéndome a su altura, les hablaba del bridge, del golf, de política y de corbatas. Y mi interlocutor se quedaba muy contento de conocer a un hombre tan razonable.

Fragmento: Capítulo I, El Principito-Antoine de Saint-Exupery.

Del artista (fragmento de mail a emiquez65)

[...]
Artista es aquel cuyo espíritu está dotado de una sensibilidad maravillosa que le permite apreciar el mundo de un modo intenso y retratarlo de alguna forma (danza, pintura, letras, canto, cine, fotografía son todas expresiones y retratos de ese arte).
En caso de tener un comienzo, la contemplación es uno de los impulsos más intensos del espíritu artístico. Y ciertamente es necesaria para la fotografía.
Si por algo se caracteriza ese espíritu de brisa y terciopelo es por que su sensibilidad es tan majestuosa que puede ser estimulado intensamente por los momentos cotidianos. No hay mayor artista que aquel que se detiene (o es detenido) por la simpleza de la cotidianidad y la retrata, convirtiéndola en una obra de arte. Y esto es esencial: particularmente creo que el artista verdadero (también se puede aplicar a la inteligencia) es aquella persona que tiene la capacidad de apreciar los detalles de las cosas simples y pequeñas, lo cual amplía enormemente los horizontes de su alma. El artista es aquel que ve lo que otros no pueden llegar a ver, por mucho que lo intenten. Dice nuestro Borges (y la hago partícipe de tal legado) en uno de sus cuentos: -estos cuadros están pintados con colores que tus antiguos ojos no están acostumbrados a ver (Utopía de un hombre que está cansado – El libro de Arena). El artista es el que puede apreciar los colores que los ojos de otros saltean, pasan por arriba o deciden no ver (porque no pueden o no quieren ver). El artista es una especie de hombre nuevo, “con ojos nuevos” dotado de mayor sensibilidad. Si algo caracteriza al artista es la posibilidad maravillosa detenerse ante los cotidianos milagros que, por el apremio en el que vive el mundo de hoy, se escapan a los ojos de la mayoría. Y, al detenerse y retratar ese “día a día” convertido, ahora, en una obra de arte, brindarle la posibilidad impagable al ojo no tan sensible de ver lo que usted ve. Es tal la prisa que llevamos que muchas veces perdemos detalles esenciales de nuestra vida, el artista frena el tiempo en una foto y nos permite contemplarlos y, en cierta forma, recuperarlos.
Si el artista solo retratara grandes eventos o acontecimientos… que horror, cuan escasa y pobre sería el arte. Es el “día a día” lo que el artista retrata, no otra cosa… y al hacerlo se retrata: nada tan cotidiano como uno mismo.
Por todo lo anterior es Usted un artista. Y no lo digo yo, lo dice Usted tal vez sin percibirlo: “…La mayoría de mis fotos, ya lo ves, son parte de mi día a día, de los momentos que comparto con los míos, de la alegría contagiosa que me transmiten...”
Se que a veces asusta terriblemente tener en las propias manos la responsabilidad de “dar aliento al alma que agoniza”… pero lamento decirle que, lo quiera o no, Usted ya es un artista.
[...]

22 octubre, 2007

La estructura de la doble hélice de ADN: una linda metáfora... un posible logo...

De una vieja teoria hoy confirmada
se me ocurre un posible logo
que represente la lucha contra el racismo, la xenofobia
y cualquier tipo de discriminación (uso la palabra teñida de sangre):
Dos hebras distintas,
ambas esenciales
y que se requieren mutuamente...
lo que las hace una unidad maravillosa,
sin la cual la vida no sería posible.

(puede consultarse cualquier libro de bioquímica
o biología para interiorizarse en los
detalles de la estructura de la doble hebra
y comprobar esa diferencia y esa dependencia mútua...
que los autores comprendieron y comprenden plenamente y sin
la cual la ideación de un modelo estructural
para la molécula de ADN no hubiese sido posible)

Transcribo de uno de los textos más relevantes de bioquímica

(pág 336 primer párrafo):
[...]como puede observarse las dos cadenas antiparalelas de polinucléotido en el ADN en doble hélice no son idénticas ni en secuencia ni en composición de bases. En cambio, son complementarias entre ellas[...]

(misma página tercer párrafo):
[...] el modelo (hablando del modelo estructural que idearon en 1953 Watson y Crick en base a múltiples datos) sugería de inmediato un mecanismo para la transmisión de la información genética. La característica fundamental del modelo es la complementariedad de las dos hebras de ADN.[...]

Bibliografía:
Nucleótidos y ácidos nucleicos. En: Principios de bioquímica Lehninger, Lehninger AL, Nelson DL, Cox MM, cap 12, pág 324-363, 2º edición, Ediciones Omega, Barcelona, 1993.

Absurdos innecesarios (fragmento)

[...]Mientras se consuman recursos solo en intentar demostrar todo lo que no son, ni serán jamás, olvidando escuelas, educación, salud y derechos mínimos, el destino del pueblo será solo supervivencia e, inevitablemente, sangriento.[...]

21 octubre, 2007

Paradojas (fragmento)

[...]
Solo por medio de la metódica y metálica desconfianza a primera vista o primera palabra he logrado confiar con intensidad.
Gracias al riguroso y metódico pesimismo hacia el ser humano y su buena intención he logrado conocer seres excepcionales.
[...]

18 octubre, 2007

Western Pride (Soberbia Blanca) (fragmento)


Sin lugar a dudas algunos "nobel" blancos son, innegablemente, más inteligentes... la balanza es compensada por su enorme soberbia que los hace irremediable y asquerosamente idiotas...

Y por cierto: la soberbia, el desprecio y la discriminación* no son, bajo ningún punto de vista, atributos de la inteligencia...
[...]*Inicialmente la oración era: "Y por cierto: la soberbia, el desprecio y la discriminación IRRACIONAL no son, bajo ningún punto de vista, atributos de la inteligencia"... Luego de releerla entendí que el supuesto que da a entender (la existencia de un discriminación RACIONAL) podría ser mal entendido y herir algunas susceptibilidades. Muchas veces me olvido que, lamentablemente, hemos teñido esta palabra de terror y sangre (como tantas otras que también son esenciales, ej: represión).
Sin embargo y particularmente creo que la discriminación racional es necesaria y, me atrevería a decir, esencial. Discriminar significa diferenciar y diferenciar significa reconocer que no todas las cosas, situaciones o actos son iguales... y que por lo tanto no dan lo mismo. Al no hacer diferencia racionalmente (discriminar racionalmente) caeríamos en la más absurda indiferencia, caeríamos en esa falta de compromiso irreal, bastante frecuente, en la que todo nos da, asquerosa y cínicamente, lo mismo. Particularmente creo que los contrastes y la capacidad para diferenciarlos son unos de los motores de la vida, pues (y ya lo he dicho otras veces) cada acto, cada belleza de la naturaleza, cada sensación humana requiere de diferencias, contrastes, gradientes... y la realización, la contemplación o percepción de los mismos requiere, necesariamente capacidad para percibir diferencias, para discriminar entre ellas.
Voy más allá... creo que el discriminar o hacer diferencias es una mayores expresiones de la racionalidad... por lo cual sería redundante hablar de discriminación racional.
Las diferencias son innegables y necesarias... La capacidad de discriminar entre una víbora y una cuerda, por ej., puede ser vital... la capacidad para discriminar los distintos colores es esencial para apreciar un paisaje, una pintura o simplemente para leer (incluso un no vidente lee gracias a las diferencias), ser capaz de discriminar entre las distintas frecuencias de los sonidos permite el lenguaje oral, permite deleitarse con Mozart, con la guardia hereje o un concierto de música minimalista (que no llegamos a entender), la diferencia de altura permite que la cascada o la lluvia caiga o que el río fluya; las diferencias de presiones permiten respirar, hablar, cantar, que circule nuestra sangre haciendo posible el metabolismo cerebral y que algún “genio blanco” contribuya al descubrimiento de una doble hebra que codifica la vida; la discriminación entre lo propio y lo extraño nos permite sobrevivir, evita el terror del cáncer; podría seguir eternamente... pues creo que la mayoría de las cosas, si se las analiza, tienen su energía vital en un gradiente o diferencia ("de los contrastes esenciales").
RESUMIENDO: CREO QUE LAS DIFERENCIAS SON ESENCIALES Y LA CAPACIDAD DE APRECIARLAS ES VITAL PARA EL SER HUMANO.
CREO QUE LA DISCRIMINACIÓN O LA CAPACIDAD DE DIFERENCIAR ES UNA DE LAS MÁS ALTAS EXPRECIONES DE LA RACIONALIDAD.
Sin embargo, siendo conciente de esas manchas de sangre hermana que ensucian y deshonran esta palabra, que creo vital, teniendo en cuenta que se puede malinterpretar la expresión “discriminación racional” y alguien puede sentirse lastimado o herido, independientemente de la explicación que pueda dar, es por todo esto que cambio la oración…
Lloro por todo aquello que el ser humano tiñe de ignominia.
Pido perdón por toda extrema estupidez humana disfrazada de discriminación (aquí uso el significado teñido de sangre y horror).[...]
18-10-07

15 octubre, 2007

Fragmento

(Mafalda - por Quino)
[...]
Desconfío sistemáticamente de todo político que base su campaña electoral en la denigración y la difamación del/los opositor/res. Deja a la vista su inmunda y mediocre naturaleza: su única forma de llegar más alto es truncando las piernas del opositor, nos dice que su única forma de llegar más alto es pisando las cabezas de los que están cerca.

Desconfío sistemáticamente de todo político que lleva adelante una aparatosa y ostentosa campaña electoral, invirtiendo grandes capitales en la realización de estos menesteres. Quien la necesita nos revela la indecencia y la segura inoperancia de su mandato.
Solo se necesita un lujoso escenario, lleno de brillo y colores, y una vestimenta esplendida en detalles y fascinante, aquel actor cuya actuación es mediocremente horrible: se intenta con esto desviar y distraer la atención del público, cuando hay tanto lujo que admirar muchos pueden olvidarse el “pequeño detalle” del actor. Es como si nos dijeran: la actuación es un desastre… pero el escenario y la vestimenta es una obra de arte, su sola belleza justifica la asistencia al teatro…
El mandato de los buenos políticos es la única y su mejor campaña.

Desconfío de todo mandato electoral, y de sus actores políticos, que concentre el mayor crecimiento social y obras realizadas en el periodo perielectoral. Es como aquellas personas que intentan compensar años de no hacer nada, o solo hacer ostentación y mal uso de su tiempo, en los dos o tres días previos a la entrega de un trabajo: el resultado nunca puede ser bueno. Esta persona, por su descuido, se ve obliga a invertir todo su tiempo… el político se ve obligado a invertir todo nuestro dinero…
Por otro lado este tipo de mandato subestima la capacidad crítica de la población: cualquier pesona con una mínima capacidad de pensamiento propio se siente repugnado ante la misma. Es un verdadera tomada de pelo hacia todos nosotros.

Desconfío sistematicamente de todo políco... [...]

13 octubre, 2007

Imposible pasajero

Comprendo lo insalvable de la distancia que separa mis ojos del paisaje que ves,ese mismo que alguna vez contemplé...
o por lo menos creí hacerlo.
Pero que hoy,
por estos pasos avanzados en el camino de la vida
ya no contemplo…Comprendo con dolor, para ambos,
que esta distancia,
es mayor de lo que parecía,
esa, que creíamos poder superar de un salto,

en un abismo se ha convertido…

Tan infinito y rígido como las ideas que hoy nos condicionan…

las cuales no son, sino, las márgenes del mencionado…
Creo que se podría salvar la distancia,pero a su vez creo demasiado difícil remodelar los dogmas y paradigmasque hoy rigen nuestro individual comportamiento…tan individual y característico como el tono de nuestra voz,como la profundidad o transparencia de nuestra mirada,como la luz y calidez de nuestra sonrisa
tan individual como nuestra alma…
Tan rígido no por ser de un material poco plástico,no por ser imposible doblarlos y manejarlos a gusto y placer…No lo creo…
Tal vez sea nuestro orgullo lo que impide que así lo sean…
Tal vez nuestra idiotez…Tal vez hoy,
no sea lo importante la distancia insalvable
que nos separa…Tal vez hoy sea importante,
para evitar futuros desencuentros,
comprender que así lo es…Comprender que,hoy,en este entorno emocional, intelectual y espiritual “pasajero”
es imposible que ambas márgenes puedan llegar a estar juntas…
es imposible…es imposible que en medio del ser que hoy somossean mis ojos tan plásticos como para mirar el paisaje que vesy a la vez creo difícilque el paisaje que hoy ves sea el mismo que mis ojos ven…Tal vez lo importante hoy sea, momentáneamente,comprender éste “imposible pasajero”…


Trenque Lauquen05-03-0400:35hs.

12 octubre, 2007

El horror de las conquistas (fragmento)

[...]

El horror de las conquistas radica en que rostros vestidos de amistad y similares a los nuestros, casi hermanos, se presentan silenciosos y con el mayor sigilo posible. El horror de las conquistas es que no hay monstruos, gritos, degüellos, sangre o fuego… al menos en un primer momento. El horror de las conquistas es que nadie se percate, es que todos sigan viviendo con el colonizador frente a sus ojos, incluso dentro de sus casas. El horror de las conquistas es la anestesia, la pasividad, el gris conformismo, la física sonrisa. El horror de las conquistas es la confusión inmensa, es idolatrar y enaltecer al invasor, es llevarle flores, es hacerle nuestras mejores ofrendas… y que nadie se de cuenta. El horror de las conquistas es, finalmente, la carne herida y desgarrada por el cuchillo sostenido por la mano hermana, ahora teñida de nuestra sangre. El horror de las conquistas es la inocencia robada y destrozada por aquellos que recibimos y alojamos. El horror de las conquistas es que una vez establecidas se hacen casi imposibles de erradicar, infiltran cada resquicio de pureza y libertad, haciéndolas permanentes e inevitables. El horror de las conquistas es que no dejan vestigio alguno de lo que fue. El horror de las conquistas es que nos hacen olvidar lo que es nuestro. El horror de las conquistas es que no dejan posibles testigos de lo que fue. El horror de las conquistas es que obligan a ver la muerte de todo aquello que fue nuestro. El horror de las conquistas es… que hacen desear la propia muerte.
[...]

Hernán Vellmount
Fragmento de una tarea para lengua, que generó una junta de maestros, le valió una llamada de atención de la maestra de lengua (un simple emisario de las decisiones de la junta) y un comunicado en el cuaderno, que debía traer firmado por ambos padres, alertando a estos de la particular y pruriginosa forma de pensar de pequeño Hernán...

08 octubre, 2007

De la poesía (fragmento)


[...]La poesía es el resultado precioso de que se engranen el lenguaje aprendido, los labios, la lengua, los gestos, las manos y las sensaciones innatas que surgen en el espíritu humano, como impetuosas tormentas, que lo ponen en vilo y tensan cada una de sus cuerdas.[...]

La poesía es lograr traducir al lenguaje mágico de las palabras una sensación, una imagen, un recuerdo, con las mínimas distorsiones, que hacen posible, y casi propia, la sensación, la imagen y el recuerdo en el que lee.
Por lo tanto, por medio de la poesía mis sensaciones son tus sensaciones, por la poesía mis imágenes son tus imágenes y mis recuerdos los tuyos.
La poesía logra derrocar esa eterna y sangrienta batalla entre el orgánico intelecto y alma, bordada brisa y suspiros. La poesía es el resultado precioso de que se engranen el lenguaje aprendido, los labios, la lengua, los gestos, las manos y las sensaciones innatas que surgen en el espíritu humano, como impetuosas tormentas, que lo ponen en vilo y tensan cada una de sus cuerdas.
La poesía es el resultado de la sincronización, impensada, entre el cuerpo y el alma. En la poesía lo orgánico y lo espiritual trabajan a la par, siendo este trabajo grupal el responsable de un texto. En la poesía, alma y cuerpo olvidan rencores para unirse en la sublime belleza de un verso o un párrafo.

Incertidumbre (fragmento diálogo)

[...]
- Presentar un trabajo artístico es salir de la subjetiva crítica de familiares y amigos, que, mal que mal, algo me conocen, y enfrentarse a la objetiva mirada de alguien para quien solo soy un seudónimo y que solo logra reconstruir mis rostro y mi alma tejiéndolos con las palabras que roban la blanca soledad de unas cuantas hojas.[...]


07 octubre, 2007

LOS EJES DE MI CARRETA

Porque no engraso los ejes
me llaman abandonao ...
Si a mí me gusta que suenen,
¿pa' qué los quiero engrasaos?

Es demasiado aburrido
seguir y seguir la huella,
demasiao largo el camino
sin nada que me entretenga.

No necesito silencio,
yo no tengo en qué pensar.
Tenía, pero hace tiempo,
ahura ya no pienso más.

Los ejes de mi carreta
nunca los voy a engrasar...

Atahualpa Yupanqui (Argentina)

06 octubre, 2007

Frases

La mayor utopía: "la mutua comprensión entre padres e hijos…"

El logro más hermoso: "la mutua aceptación entre padres e hijos..."

Frases

Hoy, siempre que conozco a una mujer generosa y pura, inteligente y noble, que me comprenda y que sea comprensible, con la que se pueda hablar de todo o solo contemplar la nada, con la que me sienta cómodo y que su presencia sola convierta en una delicia el minuto inexorable, es decir, un ser humano adorable, procuro, por todos los medios, no enamorarme… es la única forma de no perderla.

Encuentro


Sus miradas se buscaron con voluptuosa ansiedad y al cruzarse fingieron sutil casualidad.
Permanecían largos momentos mirándose, que parecían no transcurrir.
La muchacha, sonrojada, de tanto en tanto acomodaba su negro pelo en un ademán que la hacía aún más hermosa, pues al perfil mítico de su rostro agregaba una sensación de timidez y, simultánea, sensualidad que la hacían digna de contemplar.
El joven comenzó a acercarse hacia ella sin dejar de mirarla. Sus labios esbozaban una sonrisa clara en la que se intuía, transparente, un claro gesto de deseo ardiente que, ingenuo, se filtraba. La muchacha permaneció inmóvil.
Se encontraron frente a frente, a menos de dos pasos.
Su mano rozó la cara de marfil y nieve, se deslizó por su pelo como brisa, acarició su hombro y cuesta abajo rodó, rozando como seda, la totalidad de su brazo esbelto. Se detuvo, algo inquieta, en la armónica y gradual convexidad de su talle limpio. Los dedos de la mano contraria arrullaban su mejilla rutilante.
Miró con candorosa sensualidad sus labios, tejidos de pétalos de rosa, y su deliciosa esencia, como néctar, se escurrió hasta inundar cada centímetro de su boca de fresa y hasta acariciar todo su rostro como estrella.
Ascendió y sus labios rozaron la nariz con la suavidad y la parsimonia con la que una gota de rocío se desliza por una hoja, en vilo, al clarear el nuevo día.
Cerró sus ojos como lunas y sintió un escalofrío que se aventuraba por todo su cuerpo en flor sacudiendo cada fibra que agitaba su corazón de púrpura y terciopelo.
Permaneció inmóvil.
Sus manos rodeaban la cara fresca en el instante mismo en que besó su frente de algodón inmaculado y una lágrima de cristal brilló dejando su estela nítida y retumbó, sonora, al caer precipitada.

Se fueron alejando y solo la caricia de sus dedos salvó, por un instante, la febril distancia como bruma…

05-10-07

01 octubre, 2007

Atardecer Paraná

La luz comenzó a desvanecerse con parsimonia.
Se fueron extinguiendo los brillantes colores.
El fuego se vislumbraba detrás de las lonas
que rodeaban el complejo.
Pronto salimos de las piletas,
movidos por una especie fuerza o intuición preciosa.
Nos reunimos frente a la maravilla que se nos presentaba.
La luz solar, reflejada sobre la superficie del Paraná
lo transformaba en metal fundido,
que al fluir, infinito, tronaba armónico y constante,
casi en el horizonte límpido.
Centenares de camalotes
lo surcaban, temerarios
Y algunos barcos pesqueros,
de porte pequeño,
dejaban su estela, estampada y fina.
Un murallón de árboles, verde tiniebla,
delgados y altos, apilados, casi fundidos,
decoraba aquel horizonte delicioso.
El cielo, en un degradé divino
culminaba el perfecto paisaje.
Desde el celeste más puro,
hasta el azul más profundo
pasando por la gama de rojos y naranjas como fuego.
En el centro, majestuoso,
el astro rey se fue deslizando,
poco a poco,
frente a nuestros embrujados ojos.
Se fue deslizando hasta rodar, silencioso,
por debajo de aquel horizonte.
Nosotros inmóviles e inmutables, solo contemplábamos.
Cruzados de brazos algunos,
con los brazos en la en la espalda otros.

La belleza tiene ese poder.
La facultad de reunir,
sin palabra por medio, sin preguntas, sin excusas
en una misma pasión
a un grupo de seres desconocidos.
La facultad de reunirlos
en una experiencia espiritual tan intensa como una lágrima.
Reunidos, casi hermanos, por un instante,
casi en adoración,
hacia ese sol, hacia ese ocaso, hacia ese cielo perfecto.
La belleza, transitoriamente,
puede sobre todo lo que nos aleja y separa
y nos hace olvidar, o al menos nos distrae,
de todo lo que nos culturiza
Nos distrae por un momento
en el que nos reducimos
y, al mismo tiempo, nos elevamos
a simples y majestuosos seres humanos…
Recobramos por un instante nuestra naturaleza pura…

Trenque Lauquen, 1 de Octubre de 2007